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María Pina: “En el deporte, nadie te prepara para gestionar lo emocional”
- 18 de agosto de 2025
- Publicado por: Enrique
- Categoría: Noticias
La exjugadora profesional de baloncesto y actual entrenadora, María Pina, reflexiona sobre su trayectoria y lanza un poderoso mensaje sobre el papel de la psicología del deporte en la formación de jóvenes deportistas.
En el primer episodio del pódcast Sportlab Talks, María Pina, exjugadora internacional de baloncesto y referente del deporte femenino en España, comparte en una entrevista íntima y profunda su recorrido como deportista de alto rendimiento, entrenadora y formadora. Más allá de sus logros deportivos, la conversación expone los desafíos personales, emocionales y psicológicos que ha enfrentado desde sus inicios hasta su retirada profesional, poniendo en valor la necesidad urgente de integrar la psicología del deporte en todas las etapas del desarrollo deportivo.
Los orígenes: deporte, familia y decisiones difíciles
Desde temprana edad, María encontró en el deporte un espacio natural. “Era una niña muy alta y activa”, relata. Comenzó practicando múltiples disciplinas hasta que, al llegar al instituto, tuvo que elegir. El baloncesto se impuso no solo por afinidad, sino por sentirse incluida en un entorno con más presencia femenina, algo que no encontró en el fútbol, donde la falta de referentes y condiciones adecuadas la hicieron desistir.
Su talento la llevó rápidamente a la selección valenciana y más tarde al prestigioso programa Siglo XXI, en Barcelona. Con apenas 14 años, dejó su hogar en Valencia para incorporarse a un centro de alto rendimiento. “Nadie te prepara para eso. No tenías móvil, ni ordenador. Te enfrentas a un mundo competitivo y emocionalmente exigente sin saber cómo gestionarlo”.
Soledad, presión y salud mental
Pina recuerda cómo el entorno competitivo se convirtió en una realidad desafiante: comparaciones constantes, autoexigencia, falta de referentes emocionales, y una sensación de soledad que no muchos deportistas jóvenes logran identificar a tiempo.
“Había compañeras que dejaban el deporte por falta de autoestima o trastornos alimenticios. Yo tuve la suerte de ser fuerte, pero nadie nos dijo que lo que sentíamos era normal”, reflexiona. Sus palabras visibilizan el lado oculto del alto rendimiento en edades tempranas, donde el bienestar emocional suele pasar a segundo plano frente a la exigencia técnica.
El salto al profesionalismo: del ideal al impacto real
Con 18 años, María entró al mundo profesional. Acompañada por un agente, comenzó a enfrentarse a nuevas reglas: contratos, competencia por minutos en cancha, adaptación a diferentes entrenadores y estilos de juego.
“Fue un cambio brutal. Ya no te preparaban para lo que venía. Si no rendías, había otra que sí lo haría”, explica. Reconoce que los primeros años fueron duros, pero también fundamentales para entender que el deporte profesional no es solo rendimiento, sino gestión emocional constante.
La comunicación con entrenadores y compañeros, la autoconciencia y el desarrollo de una mentalidad realista fueron sus grandes aliados. “Aceptar que no siempre vas a ser la mejor, que hay días malos, y que todo forma parte del proceso, me ayudó a crecer”.
El rol del deportista cuando no todo depende de ti
Uno de los temas más relevantes que plantea Pina es el rol que adopta una deportista cuando no está en cancha. “Tu importancia en el equipo no se mide solo por minutos jugados. Entrenar a tope, mantener la actitud, apoyar a tus compañeras… todo eso también es rendimiento”.
Especialmente en deportes colectivos, María defiende que los roles son dinámicos y que el compromiso debe ser constante. “Estar preparada física y mentalmente para cuando llegue tu oportunidad es parte del trabajo invisible que más valora un entrenador”.
La lesión que lo cambió todo
En 2019, en uno de los momentos más altos de su carrera, sufrió una lesión grave: rotura del ligamento cruzado. Lo que parecía una interrupción temporal, se convirtió en un año de recuperación marcado por la soledad y el desgaste emocional.
“Recibí muchos mensajes el primer día, pero luego estuve 11 meses muy sola. Ir a entrenar sabiendo que no puedes estar con el equipo es durísimo”, comparte. Esta etapa marcó un punto de inflexión en su relación con el deporte. A partir de ese momento, entendió que la psicología del deporte debía ser una herramienta presente en todos los clubes, no solo para tratar el dolor, sino para prevenirlo y acompañar los procesos.
El papel de la psicología deportiva
A pesar de haber llegado a lo más alto del deporte nacional, María Pina reconoce que la psicología deportiva le llegó tarde. Fue en su etapa final como jugadora cuando pidió ayuda profesional por primera vez. “Me ayudó a entender que no tenía un problema con el baloncesto, sino con una situación concreta. Ese descubrimiento me cambió”.
Hoy, como entrenadora y líder de proyectos formativos, apuesta firmemente por incluir psicólogos deportivos en todas las estructuras. “No se trata solo de solucionar problemas, sino de acompañar, formar, y crear entornos emocionales seguros para niños y niñas que están creciendo en un contexto muy diferente al de hace 20 años”.
Proyectos con impacto social y educativo
Actualmente, María lidera Basket Institution, una iniciativa que busca acercar el deporte a los niños y niñas desde una perspectiva humana, integradora y educativa. Desde formaciones a entrenadores, inclusión de personas con diversidad funcional, hasta programas con impacto social como el proyecto junto a Endesa para apoyar a familias afectadas por la DANA, María tiene claro su propósito:
“Quiero que el deporte que llegue a los niños sea positivo, cuidadoso y transformador. Que encuentren en él un lugar seguro, no un foco más de presión”.
María Pina
Lecciones de vida tras la retirada
Tras 14 temporadas en Liga Femenina y su paso por la selección española, María tomó la decisión de retirarse, no por obligación, sino por convicción. “No quería que una lesión me obligara a dejarlo. Decidí cerrar una etapa en paz, y empezar otra desde otro rol”.
Hoy, como entrenadora y líder de proyectos formativos, apuesta firmemente por incluir psicólogos deportivos en todas las estructuras. “No se trata solo de solucionar problemas, sino de acompañar, formar, y crear entornos emocionales seguros para niños y niñas que están creciendo en un contexto muy diferente al de hace 20 años”.
Un mensaje para las nuevas generaciones
Para jóvenes deportistas que enfrentan frustración al no destacar como antes, María lanza un mensaje claro:
“La paciencia y el autoconocimiento son claves. No te separes de ti misma. Acompaña tus emociones. Y recuerda: no necesitas ser perfecta para ser valiosa”.
María Pina
La historia de María Pina es un ejemplo inspirador de cómo el talento y el esfuerzo abren camino, pero es la gestión emocional lo que sostiene una carrera deportiva. Y como ella misma concluye: “El deporte te transforma. Pero para que lo haga bien, necesita estar acompañado de humanidad”.
Puedes escuchar la entrevista completa en el pódcast SportLab Talks.